El especialista Akira Nakai ha finalizado la conversión de un par de unidades del Porsche 911 en obras únicas bajo el sello de RWB.

El reconocido especialista japonés Akira Nakai, creador del célebre taller RAUH-Welt Begriff (RWB), regresó a la Ciudad de México para personalizar un par de unidades de Porsche 911. Durante su segunda estancia en el país, Nakai trabajó a lo largo de tres jornadas consecutivas sobre dos ejemplares Porsche 911 SC de 1983, transformándolos en auténticas piezas RWB. Los asistentes al evento Back of House (BoH) tuvieron la oportunidad de presenciar la etapa de ensamble artesanal de un desarrollo que previamente involucró trabajos de pintura, interiorismo, ajustes de suspensión, juego de rines y puesta a punto mecánica.
El primer vehículo fue un Porsche 911 SC Targa en color blanco, denominado Tenochi por su dueño (en homenaje al fundador de Tenochtitlán), mientras que la segunda unidad consistió en un Porsche 911 SC Cabriolet verde al que el propio Nakai bautizó como Kodama —término que traduce «espíritu del bosque»—, respetando la costumbre del preparador de otorgar una personalidad propia a cada una de sus obras.

Apegado a su técnica habitual, el especialista oriental ejecutó la totalidad de las intervenciones de manera manual con herramientas tradicionales, prescindiendo del uso de guías prefabricadas o herramientas informáticas. Cada incisión en los paneles de la carrocería y la alineación de los componentes aerodinámicos corresponden a la metodología artesanal que consolidó a RWB como un referente global en la modificación de modelos históricos de la firma de Stuttgart. De acuerdo con Nakai, la ejecución global requirió cerca de dos años, destinando un año y medio exclusivamente a la fase previa de preparación y reacondicionamiento de los dos automóviles.
En el caso del modelo Kodama, la etapa preliminar de concepto y lenguaje visual se apoyó en plataformas de renderizado y modelado digital tridimensional. Esto permitió a su propietario evaluar la proporción del kit de ensanche, la fisonomía de las ruedas y la tonalidad exacta antes de validar el diseño final. Para la formulación del color verde de la pintura se desarrollaron y evaluaron múltiples pruebas de laboratorio en alianza con recubrimientos de AkzoNobel, un proceso de seis meses de desarrollo enfocado en crear un efecto tridimensional que acentuara los volúmenes del paquete aerodinámico sin disimular el trabajo de hojalatería a mano.

El atractivo visual de Kodama va más allá de la pintura, pues equipa una carrocería sensiblemente más ancha y de trazos más agresivos en comparación con Tenochi. Este último apuesta por un concepto de diseño monocromático u homogéneo, alineando las tonalidades de la cabina con la pintura exterior para mantener continuidad estética; en su interior sobresalen los asientos deportivos Recaro con tapizado de patrón Pepita (houndstooth), un tejido vinculado a la tradición de la marca alemana. Asimismo, por petición del dueño, Tenochi recibió un alerón de diferente formato y un ensanche menos pronunciado que el de Kodama, el cual utiliza rines a medida fabricados por la firma WORK.

Aparte de la reestructuración del apartado estético, la intervención consideró ajustes en la sección mecánica para asegurar su pleno funcionamiento dinámico. Ambos ejemplares conservan la planta motriz bóxer de 3.0 litros con 204 caballos de fuerza y 197 libras-pie de torque, reemplazando el esquema de amortiguación de fábrica por una suspensión ajustable de tipo coilover.
Estas dos creaciones bajo el sello Akira Nakai x BoH se integran a la unidad previamente ensamblada para el creador de contenido Juca, elevando a tres la cifra total de ejemplares Porsche 911 con firmado RWB circulando en territorio nacional.





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